martes, 21 de octubre de 2014

Vals con Bashir

Vals Im Bashir (ואלס עם באשיר) es un impresionante documental animado, escrito, actuado y dirigido por el director israelí Ari Folman, nominada a los premios Oscar edición 2009 como mejor película extranjera. Quien a sus diecinueve años participó en la guerra del Líbano que lo llevaría a participar en la masacre de los campamentos palestinas de Sabra y Chatila en 1982 dando soporte a los grupos cristianos falangistas que perpetrado la eliminación sistemática de cientos de personas luego del atentado que cobró la vida de presidente electo Bashir Gemayel, cuyo asesinato fue instigado por Israel cuando este quiso aplazar el inicio de las relaciones con Israel-Líbano.

Mediante animaciones en Flash y 3D CGI, Ari Folman hace una impresionante gama de reflexiones sobre su experiencia en la guerra, con decenas de momentos que ganan mucho con este formato animado en vez de uno formal, que me recuerdan la Guerra Interminable de Joe Haldeman, creando así, una película preciosista y potente.

La cinta analiza un hecho histórico, sus consecuencias y los que participaron directa e indirectamente del mismo para una gran reflexión sobre el proceder de Israel hasta nuestros días, que pareciera haber olvidado el propio sufrimiento judío bajo la Alemania Nazi, perpetrando e instigando a los mismos actos ruines que tanto condenan y persiguen.

Trama
Una noche en un bar, un viejo amigo de cuenta al director Ari Folman que tiene una pesadilla recurrente en la que le persiguen 26 perros. Cada noche, el mismo número de bestias. Los dos hombres la conclusión de que hay una conexión con su misión el ejército israelí durante la primera Guerra del Líbano de los años ochenta ya que su amigo recuerda que le ordenaron disparar a cada uno de ellos para que no delataran su posición.
Ari se sorprende de que él no puede recordar nada más de ese periodo de su vida salvo por un escena onírica de bengalas cayendo sobre Líbano mientras un grupo de él y sus amigos salen del mar viéndose rodeado de mujeres que lloran. Intrigado, decide ver y hablar con viejos amigos y compañeros de todo el mundo. Necesita saber la verdad acerca de ese periodo y de sí mismo. Ari escarba cada vez más profundamente en el misterio, sus recuerdos empiezan a reaparecer mediante imágenes oníricas.
Se da cuenta de que conforme avanza en su investigación los recuerdos que llegan de la nada lo guían a enfrentarse con una realidad que no deseaba conocer, los dilemas morales de un episodio nefasto de su vida que lo confronta con la misma experiencia que unas décadas atrás sus padres sufrieron en Auschwitz con lo alemanes.





Crítica
Como un documental o todo documental, la narración cambia de acuerdo al entrevistado, así que cada historia es un microcosmos independiente que se entrelaza para construir la idea general de lo sucedido en Sabra y Chatila, que nos va a recordar claramente a cintas sobre la guerra de Vietnam como Pelotón (1986), Pecados de Guerra (1989) o la más famosa Apocalipsis ahora (1979)





La escena que da título a la película en realidad ocurrió, al llegar a ese punto lo onírico se vuelve un clímax temático de lo absurda que puede llegar a volverse, como algunos otros relatos que son impresionantes, algunos destacables como lo que le ocurrió al segundo al mando de un grupo de tanques que tuvo que lanzarse al mar para huir de sus enemigos luego de que su tanque fuera destruido.


En cuanto a la animación, debo decir que es excepcional punto por punto, los efectos, la fluidez, la atmósfera a un punto que estas viendo una película más que un documental. Los nombres son reales no se inventan nada, en muchos aspectos parecería producto de técnicas de rotoscopia, aunque hay mucha animación 3D detrás y animación vectorial.

A su director le tomó cerca de 4 años completarla y dado el resultado bien valió la pena. Imprescindible pieza de cine bélico.


El ansia "The hunger"





El caso es que en verdad creo que esta película es el mejor legado que Tony Scott dejó a la cinematografía mundial. Por supuesto que su oda homoerótica ochentera, Top Gun, es mucho más famosa y habrá quien la defienda hasta el fin, pero eso ya no me incumbe.
Por ahí brillan algunas otras películas bastante decentes (True Romance), metidas entre montonales de acción basura (Domino, Deja Vu) y heroísmo gringo, sin embargo no negaré la genialidad de Scott por desarrollar buenas secuencias y montajes emocionantes.
Así que como un último guiño a este señor, aquí hay 5 razones de por qué, The Hunger, su opera prima, rifa tanto.





“Nada humano ama por siempre”
La secuencia inicial.
Una de las secuencias más legendarias en el cine y un guiño increíble al underground, las subculturas y el rock. La secuencia abre con Bauhaus y un, muy joven, Peter Murphy interpretando Bela Lugosi’s Dead, armado en un montaje sensacional que muestra con rapidez y violencia el primer ataque de la pareja de vampiros a unos inocentes swingers, todo intercalado con una perturbadora inserción de monos de laboratorio fuera de sí.
La razón obvia y fundamental, el casting.
David Bowie y la guapísima Catherine Deneuve haciéndola de una pareja de vampiros, sanguinarios y modernos. La frialdad en ambos personajes sólo pudo haber sido interpretada por tan tremendos histriones. El deterioro de John Blaylock, interpretado por Bowie, muestra un tremendo compromiso actoral, sin dejar a lado a Susan Sarandon, que cae en manos de la sexy Miriam Blaylock.
Catherine Deneuve como Miriam Blaylock.
El sutil erotismo.
La figura vampírica siempre ha tenido un erotismo implícito, cosa que muchas veces no se aprovecha bien o cae en lo barato y fácil, sin embargo el juego del romance y la corporalidad es justo y muy duro. La relación que desempeña Miriam Blaylock con la sexualidad es una analogía del control y queda demostrado con la relación que más tarde compromete al personaje de Susan Sarandon.
El tratamiento del vampiro
Dentro de la mística y metafísica del vampiro, existe una relación histórica que pocas veces es explorada, por lo que esta película tiene el gran mérito de re interpretar el origen de estos mitológicos seres bebe sangre. La implicación de culturas antiguas ayuda mucho a desarrollar el proceso espiritual de una especie de matriarcado monstruoso.
David Bowie como John Blaylock
La relevancia actual
He visto varias veces esta película, y lo actual de su discurso, e impactante de su dirección, música, ambientación y fotografía sigue sin tener comparación, mucho menos con películas del género, ninguna película de vampiros ha logrado lo que esta, todo lo demás son obras menores.
Y aunque nunca sabremos por qué Tony Scott decidió acabar con su vida, -Se rumoraba un cáncer de cerebro intratable, cosa que su esposa después desmintió-, lo que sí sabemos, es que lo hizo a su modo, y por eso yo lo respeto. Nos vemos del otro lado Tony.