El caso es que en verdad creo que esta película es el
mejor legado que Tony Scott dejó a la cinematografía mundial. Por
supuesto que su oda homoerótica ochentera, Top Gun, es mucho más famosa y habrá
quien la defienda hasta el fin, pero eso ya no me incumbe.
Por ahí brillan algunas otras películas bastante
decentes (True Romance), metidas entre montonales de acción basura (Domino, Deja
Vu) y heroísmo gringo, sin embargo no negaré la genialidad de Scott por
desarrollar buenas secuencias y montajes emocionantes.
Así que como un último guiño a este señor, aquí hay 5
razones de por qué, The Hunger, su opera prima, rifa tanto.
“Nada humano ama por siempre”
La secuencia inicial.
Una de las secuencias más legendarias en el cine y un
guiño increíble al underground, las subculturas y el rock. La secuencia abre
con Bauhaus y un, muy joven, Peter Murphy interpretando Bela Lugosi’s Dead,
armado en un montaje sensacional que muestra con rapidez y violencia el primer
ataque de la pareja de vampiros a unos inocentes swingers, todo intercalado con
una perturbadora inserción de monos de laboratorio fuera de sí.
La razón obvia y fundamental, el casting.
David Bowie y la guapísima Catherine Deneuve
haciéndola de una pareja de vampiros, sanguinarios y modernos. La frialdad en
ambos personajes sólo pudo haber sido interpretada por tan tremendos
histriones. El deterioro de John Blaylock, interpretado por Bowie, muestra un
tremendo compromiso actoral, sin dejar a lado a Susan Sarandon, que cae en
manos de la sexy Miriam Blaylock.
Catherine Deneuve como Miriam Blaylock.
El sutil erotismo.
La figura vampírica siempre ha tenido un erotismo
implícito, cosa que muchas veces no se aprovecha bien o cae en lo barato y
fácil, sin embargo el juego del romance y la corporalidad es justo y muy duro.
La relación que desempeña Miriam Blaylock con la sexualidad es una analogía del
control y queda demostrado con la relación que más tarde compromete al
personaje de Susan Sarandon.
El tratamiento del vampiro
Dentro de la mística y metafísica del vampiro, existe
una relación histórica que pocas veces es explorada, por lo que esta película
tiene el gran mérito de re interpretar el origen de estos mitológicos seres
bebe sangre. La implicación de culturas antiguas ayuda mucho a desarrollar el
proceso espiritual de una especie de matriarcado monstruoso.
La relevancia actual
He visto varias veces esta película, y lo actual de su
discurso, e impactante de su dirección, música, ambientación y fotografía sigue
sin tener comparación, mucho menos con películas del género, ninguna película
de vampiros ha logrado lo que esta, todo lo demás son obras menores.
Y aunque nunca sabremos por qué Tony Scott decidió
acabar con su vida, -Se rumoraba un cáncer de cerebro intratable, cosa que su
esposa después desmintió-, lo que sí sabemos, es que lo hizo a su modo, y por
eso yo lo respeto. Nos vemos del otro lado Tony.



No hay comentarios:
Publicar un comentario